No hay manera de avanzar en civismo. Los españoles nos hemos pasado tantos siglos sintiendo en carne propia que el Ayuntamiento es una cosa ajena, de unos pocos privilegiados que mangoneaban a su antojo, que no nos acostumbramos a hacer realidad que somos todos. Por eso seguimos creyendo que la calle es del Ayuntamiento (o de Fraga) y no nuestra. Y por eso, seguimos ensuciándola y asistiendo indiferentes a los vandalismos que destrozan el mobiliario urbano.
No hay forma de avanzar, de modo que vamos retrocediendo y retrocediendo hasta volver al Medievo. Ya nos queda menos.
Javier Auserd.
Etiquetas: ciudadanía, civismo, Dinosaurio, Javier Auserd, urbanidad
Octubre 21, 2008 a las 12:45 pm |
Completamente de acuerdo, y eso noes una relidad netamente española. Como pueblo colonizado por uds, al parecer las malas costumbres tambien se arraigaron en nuestra sociedad.